miércoles, 30 de enero de 2008

El extraño caso del músico que murió por combustión espontánea

La verdad nunca se reveló, los diarios solo dieron cuenta del hecho de manera aislada. Los familiares del músico pidieroón a los testigos silencio absoluto, sabían que un hecho de esta naturaleza cambiaría para siempre la forma de ver la guitarra eléctrica.

Sabían también los padres y compañeros de su banda que el hombre estaba jugando con fuego materialmente después de que dejó a los blue flamers, después de que descubrió como Robert Jhonson los secretos mejor guardados del blues.

Pero todas las peticiones de que se anduviera con cuidado no le interesaron al joven James, el sólo quería transformarlo todo, dar al mundo el sonido que escuchaba en su electrificada cabeza, así que sabiendo todo eso se internó en el instrumento hasta sacarle el último llanto y los dioses del vudú no se quedaron tranquilos, tenían que terminar con ese joven negro, estaba llegando demasiado lejos, estaba descubriendo los secretos demasiado pronto y con demasiado desparpajo. Además, ¿quién iba a ceer que un músico muriera de esa manera?

Así que inventaron lo de la sobredosis para que nadie sospechara nada, ¿cómo iba a morir alguien incendiado por su guitarra? Cómo era posible eso? Pónganlo en el cajón del olvido, el músico de nombre James Marshall Hendrix falleció a causa de una sobredosis de somníferos y alcohol y no por combustión espontánea, a causa de tocar un acorde prohibido.

Y a la fecha eso es lo que aparece en la historia oficial, la verdad nunca fue revelada.

Al país nitero

Por este medio quiero agradecer primeramente a los sabios ancianos desconocidos que me tomaron en cuenta para ser nominado en las categorías en las que aparezco para los premios que su academia, su buen gusto se nota al nominarme por ejemplo como el mejor poeta del colectivo y como el mejor poema, además de otros como la pareja más tierna que compartí con mi carnal el tigrote, lo cual nos hace ver como un ejemplo de como se da el cariño entre los mamíferos grandes.


Además al ganar dichos reconocimientos tengo que aclarar ahora y de manera más bien cínica que manipulé a la vieja usanza priista las casillas electrónicas que los ancianos hicieron a bien poner a disposición de la banda que votó. El ratón loco, el mapache virtual, y la urna embarazada fueron algunas de las argucias que utilicé en esta premiación, ¿que por qué lo digo ahora? pues porque voto dado ni el ife lo quita, además de que soborné a los viejitos jijos mandándoles a su isla, de donde controlan todo este pedo de nit, a bellas edecanes con el encargo de que se fijaran en mi propuesta artística, so pena de mandar unos videos al youtube donde aparecen recibiendo masajes por parte de las chicas en sus patotas con unas tanguitas que traían mi cara a manera de presión, creo que resultó.


Aunque de todos modos al checar los resultados de salida me fijé que hasta hubo gente que en buena onda votó por mí, a ellos también muchas gracias por su tiempo y su - repito- buen gusto, lo único que me sacó de onda es que tambien gano en la categoría del más mandilón, pss, ¿qué pasó mis amigos? nomás porque me voy a casita temprano no significa que sea mandilón, aunque ahí dejo este correo porque me mandaron a las tortillas y ya me tardé, saludos y otra vez gracias.

Un enternecido porque nunca gana nada

Paulo Gaytán

domingo, 20 de enero de 2008

Llegamos tarde

Peolpe try to put us d-down
(taklin' bout my generation)
just because we get around
(talkin' bout my generation)
things they do look awful c-c-cold
(talkin' bout my generation)
i hope i die before i get old
(talkin' bout my generation)
THE WHO


La generación nacida en la década de los años setenta nacimos en "crisis", desde nuestra infancia escuchábamos ese término, crisis en todo, no nada más en cuestiones económicas, sino en cuestiones sociales. Toda la gente con la que convivo desde el día de hoy conoce la problemática de este país desde que fue dado a luz en una clínica del seguro social, nunca sábanas de seda, sino sábanas lavadas con desinfectantes para que a unos minutos de nuestro nacimiento ya venga otro mexicano en camino a conocer a las siempre "amables" enfermeras de estos institutos.

Todo esto viene a cuento porque siento que la gente de mi generación llegó tarde a todo, llegó tarde a vivir en las casas de los abuelos, esas casas grandes con jardines y espacios para correr y jugar, ya no vimos eso en casa de nuestros padres, mucho menos en las que el infonavit nos da hoy día a los que compramos una casa para nuestros hijos, esas oportunidades de los espacios verdes se terminó, llegamos tarde después a la riqueza y las oportunidades, no sabemos cómo pero nuestras abuelas podían tener y mantener a un grupo grande de hijos, 4, 5 o más, "y todos con estudios", pero hoy día es casi una locura pretender eso. "La familia pequeña vive mejor" dijo el gobierno y lo reiteró al darnos esos espacios de mazmorras para vivir.

Luego vivimos tarde al amor libre, hoy día el sexo tiene consecuencias casi suicidas si no hay condón de por medio. Llegamos tarde a las drogas "limpias", toda te la rebajan y hoy día te la rifas con el conecte porque todos desconfían de todos. Llegamos tarde a los veranos sin nieve, a un planeta que nos cobra las facturas de nuestras estupideces. Llegamos tarde a un país sin sangre en las calles (por lo menos no tan visible como hoy día) y donde desafortunadamente no vemos un futuro promisorio para las próximas generaciones.

Por eso el desencanto , por eso la frustación de no ver que este país vaya para ningín otro lado que no sea el abismo.

domingo, 6 de enero de 2008

Guía práctica para reconocer a la fauna de los conciertos de rock

Seguramente ustedes han asistido a conciertos de rock y se han dado cuenta que en este tipo de eventos se reune la fauna más ecléctica. Es por eso que en un esfuerzo por seguir siendo la guía espiritual del rock mexicano, este su escribano pone a su disposición esta útil guía para reconocer y reconocerse dentro de la fauna de los conciertos de rock. De nada.

EL HOMBRE Y/O MUJER DE PAJA. Se reconoce a este personaje porque son los que para bien o para mal llenan los foros de los conciertos. No conocen a la banda que está en el escenario, apenas y han escuchado alguno de sus éxitos. Están ahí porque los llevó el novio o la novia, o alguien le regaló el boleto, o en el caso de las bandas de arrastre mundial están ahí porque "hayquestaraquí-porqueeselconciertodelaño" y no me lo puedo perder porque estaría out. Ni modo, sin estos seres no se ve chida la foto en el periódico.

EL VIP. Los vemos en los lugares más caros, por supuesto. Llegan cuando el concierto ya empezó, se sientan y compran un pedazo de pizza, comúnmente se ven como si estuvieran en el cine, casi nunca son conocedores de la banda, casi nunca les interesa el concierto, van a lucir sus mejores galas y que los vean los del periódico; se codean con el cantante porque están ahí adelante y son los que salen en la pantalla, levantan sus manitas cuando los toma la cámara y son medio pendejos porque los conciertos grandes nunca se ven bien de las primeras filas. Pero el caché es el caché.

EL FANS. Van a ver a su banda favorita como en peregrinación. Se juntan y van todos agrarrados de las manos, se saben vida y milagros de la banda o cantante principal, llevan las playeras de las giras anteriores para que vean los mortales que ellos sí saben. Gritan, patalean, corean, se desmayan, le dicen al vocalista que lo aman y que quieren tener un hijo suyo, aunque el güey que grita sea hombre. Casi nunca les hace justicia la revolución y están en los lugares más baratos. Viven en éxtasis por dos horas o más, compran la parafernalia habida y por haber, comentan entre sí cuál canción sigue, porque en el concierto pasado entraron con tal o cual, porque en la gira pasada no tocaron tal canción y yo no me voy hasta que toquen tal. Son los grandes fans, dios los cuide.

EL SEÑOR DEL ROCANROL. Son los peores de todos, los que creen que saben de música y van más a criticar que a disfrutar. Los que hacen un moín de disgusto cuando la iluminación y el sonido no es de su agrado, regañan a los ingenieros como si les fueran a hacer caso, nomás andan viendo en que la riegan los ejecutantes, ira ya vistes como se equivoca en tal entrada, oh que güey, esa no va en ese tono, ¿por qué no abren con tal que está más chida? Se sientan en sus lugares porque van de analistas, o anal-listas, como guste usted. Salen diciendo: nombre en la gira del '87 traían más clásicas, ora ya no me sé las del nuevo disco, ya no son los de antes, y esos güeyes de las primeras filas no se sabían ni una, ¿te diste cuenta?, que onda. Pobrecitos.

¿Ya se vio usted en este espejo?

viernes, 28 de diciembre de 2007

La visita al Minotauro

Las M nadaban en el sueño de la tarde, un escalofrío le alertaba a una de ellas que algo estaba por suceder.

Llega un mensaje del laberinto, una señal del Minotauro que le dice a una de ellas: te traes algo. Se miran con asombro, pero tranquilamente van recordando el camino al laberinto, han dicho que ningún ser humano ha estado allí, le dice una M a la otra, sólo los dioses pueden entrar sin ningún problema. Ellas se arman de valor y se dirigen al lugar de la visión, no sin antes comprar alimento y bebida para el camino que es largo y parece eterno.

En algún momento dudan si todo esto es cierto, saben que el Minotauro no está solo y que el laberinto es difícil de recorrer. Saben que tal vez no regresen, que tal vez sean devoradas por la mítica bestia, pero eso a ellas no les importa. La voz del cabeza de toro es intrigante a la vez que firme, saben también que tal vez con suerte les muestre los tesoros que guarda; eso les hace caminar con pies ligeros.

Sudan las manos cuando tocan la puerta, dudan, no ven señales de vida. El Minotauro atiende y ellas pasan, ver el laberinto con sus propios ojos y ser recorridas por el ser las hace sentirse en un sueño. Muestra sus tesoros, ellas quieren quedarse y nunca salir del laberinto, dan a Asterión en sacrificio su sangre, él las toma y se alimenta de las M, ellas mueren sabiendo que su sacrificio ha valido la pena, que lo que acaban de escuchar es motivo suficiente para no salir con vida de ahí.

Cierran los ojos mientras el Minotauro les arranca la piel y la roja carne es expuesta. Han muerto, no conocerán mejor muerte.

jueves, 20 de diciembre de 2007

¿Existe el Mexican Rockstar?

Todo es exactamente lo mismo, siempre igual. Cada compás, cada verso, cada movimiento. Y hay algo tan irritante en esa total falta de espontaneidad en la que simulan estar improvisando.

En cualquier caso Mick es un gran hombre de negocios. Sale del escenario y lo primero que hace es sacar una computadora de su bolsillo. Es el tipo más burgués que uno se pueda imaginar.

TRUMAN CAPOTE HABLANDO SOBRE UNA GIRA CON LOS ROLLING STONES

El rocanrol como todo fenómeno social ha creado sus mitos y sus leyendas, las más grandes son desde sus primeros compases los llamados rock stars, figuras inalcanzables, amadas por su público como se ama a los dioses, ejemplos para bien o para mal de los excesos de la industria del disco y los permisos que este tipo de figuras se dan sólo por pertenecer al género musical del rocanrol.

Para los cincuentas, cuando el gran ritmo andaba en pañales, nadie para encarnar la figura del ídolo de masas como Elvis; de hecho para los sesentas uno de esos seguidores a ultranza de Prestley fue John Lennon y él, con los otros tres Beatles, se convirtió en el dios del rock, junto con figuras que se convirtieron tambien en mito por sus muertes a la edad de 27 años como Janis, Hendrix y Morrison y de ahí para el real.

El mito del rockstar se encuentra en un punto un tanto bajo para estos inicios del siglo 21, la cercanía de las figuras para con su público las hacen más de carne y hueso, el misterio de verlo sólo en la televisión o en un póster se ha terminado. Acá en México desde hace cosa de 15 años hemos tenido grandes conciertos de los más grandes del rock, ya podemos verlos transpirar, ya lo podemos ver tras bambalinas, ya conocemos a su familia y hasta sus casas, podemos chatear con ellos y hasta podemos saber qué piensan leyendo sus blogs. Pero eso pasa en el primer mundo del rock, ¿qué pasa en un país como el nuestro? ¿Existe el rockstar mexicano?

Por principio de cuentas podemos decir que acá son más rockstar los cantantes que no pertenecen al rock. En México el rocanrol no es música de masas como en Estados Unidos, es pequeño en comparación con el mundo de los baladistas y hasta de la onda grupera, donde los escenarios de los bailes son tan impresionantes como cualquier concierto de estadio en el país gabacho, inculyendo pantallas e iluminación. En todo caso es más rockstar "Lupillo Rivera" que Alex Lora, y hablando de Atizandro diré que él en su momento se pudo considerar como un auténtico estrella del rock, desafortunadamente algo pasa entre nuestros rockeros nacionales que llega un momento en que se estancan y se convierten en tristes caricaturas de ellos mismos, con tal de continuar con su "fama" y sus audiencias en los conciertos; el miedo a la evolución los hace estancarse.

Ejemplos hay muchos y todos ellos tristes y patéticos, acá en México el verdadero artista siempre queda como "de culto" y no llega a ser considerado por las disqueras para terminar de dar el salto a los grandes eventos, sólo los que se creen rockstar en la actualidad son grupitos que, como dijo Warhol, sólo tendran sus 15 minutos, cuando el mentado "indie" se vaya al carajo se los llevará por la coladera del olvido, y entonces los veremos en unos años tocando en algún bar sus grandes éxitos, llorando por la pérdida de la fama como un niño llora porque le quitaron un dulce.

Ni modo, en este rock nos tocó vivir.

jueves, 6 de diciembre de 2007

El trueno y la luz

Estaba acostumbrado a las luces de las cámaras, estaba acostumbrado al flash al momento de las fotografías. Desde muy joven vivió una fama si no repentina -porque él sabía que sería famoso- sí agobiante, que le quitó la oportunidad de vivir fuera de la vorágine que representaba su grupo.

Las luces no lo molestaban, vivía dentro de una caja transparente esos primeros diez años con los otros tres, vivía para la pose, en las portadas de sus discos y en las entrevistas, hablaba como ya no hablan ahora, había filo en sus palabras, en su guitarra, en sus letras, hablaba de la vida jodida sin sus padres, el odio que sentía por los que eran sus fans, era mucha luz alrededor suyo, tanto amor lo lastimaba, y el sólo atinaba a burlarse del resto de la humanidad que buscaba significados místicos en su música cuando todo decía él era una gran broma, como cuando dijo lo de jesucristo, lo de la meditación, las portadas de sus discos, él sabía que su tiempo era de búsqueda de algo que quitara el dolor de vivir, él mismo no pudo contestar a quien lo buscaba como el mesías, él mismo no encontraba paz en una época donde las drogas cubrían con su máscara la angustia de la vida al borde de la locura.

Por eso después de subir a esa azotea fría y tratar de revivir a un muerto por dinero, se refugió en castillos inmensos, donde los ecos de su voz interior no lo despertaran en medio de la noche, quería silencio y se apartó de la luz, se escondió en un refrigerador como pavo frío, purgando faltas pasadas que ella no le perdonaba del todo, ella que le inyectaba la heroína, ella que le decía que el hogar era donde debía estar y que cuidara a su hijo, para que no se sintiera culpable de no poder verlo crecer como pasó con el primogénito.

Pero después de cinco años escuchó un día por la ventana del departamento a Chuck Berry y el maldito gusano del rocanrol lo invadió de nuevo, le dio al mundo Double Fantasy, y estaba dispuesto a regresar como un guerrero que se hizo a un lado sólo a curar heridas, quería otra vez la luz sobre su cabeza, pero una noche solo recibió el trueno del odio que lo partió en cinco pedazos, él miró un cielo negro y por un momento vio a su madre con las manos llenas de sangre, quiso hablar pero su voz fue un río rojo, por fin sentía paz, por fin dormiría sin despertar con ese peso sobre sus hombros y por un momento sonrío.